03-10-2001. Análisis EXTRA de la DOBLE SEMANA del martes 18 de Septiembre al martes 2 de octubre de 2001 (1ª parte) del Servicio analítico-informativo de la RED VASCA ROJA.
ESPARTACO ANTIAMERICANO Y ANTIIMPERIALISTA O EL ATAQUE A U.S.A. Y SU CONTEXTO (teoría y práctica). La respuesta de U.S.A: fascistización y militarización que se pretende planetaria.
Nota previa. La proliferación de mis análisis EXTRA provocada por el ataque a U.S.A. me ha aconsejado acumular dos semanas en un análisis para no agotar la atención de los subscriptores a estos textos. Aunque de nuevo éste tenga que ser EXTRA porque sigue siéndolo la coyuntura. Lo envío en dos entregas. En ésta lo referente a las secuelas del ataque a U.S.A. del 11 de septiembre.
Ya antes del ataque a U.S.A. del 11 de septiembre pasado cualquier persona decente no alienada en el planeta tenía que ser antiamericana y antiimperialista. Después de esa fecha debe seguir siéndolo aunque ahora ello sea algo más arriesgado. Teniendo claro que serlo no significa antagonismo con la población de la formación social yanqui sino con su oligárquico bloque de clases dominante, que lo es también de casi todo el planeta. Y lo ideal sería que cualquier persona decente no alienada en el planeta fuera antiamericana y antiimperialista reflexivamente. Siendo sobre todo anticapitalista. Fundamentando su antiamericanismo y su antiimperialismo en el correcto análisis histórico de la actual coyuntura mundial.
Un correcto análisis histórico exige ser capaz de encontrar el vínculo real entre la dinámica de las estructuras (las modificaciones espontáneas de los hechos sociales de masas) y la sucesión de los acontecimientos (en la que intervienen los individuos y el azar). En nuestra época actual estamos enfrentados con el capitalismo histórico, con el capitalismo realmente existente y no con la falsa imagen del mismo que fabrica la ideología, esa falsa conciencia necesaria. Por eso ahora un correcto análisis histórico exige distinguir entre la evolución forzosa del desarrollo desigual y combinado genético-estructuralmente guiado por el ADN del Modo de Producción Capitalista (la mercantilización progresiva de todo) y los impactos discontinuos de la concreta lucha de clases (que sigue siendo el motor de la Historia). Recuerdo aquí todo esto, que son "las generales de la ley" para cualquier comunista, porque es imprescindible tenerlo en cuenta al enfrentarse con el aluvión de pseudonoticias y pseudoanálisis del ataque a U.S.A. del pasado día 11.
Pese a que es el emblema de un fracaso vuelvo a citar a ESPARTACO También fracasaron mis admirados y queridos espartaquistas alemanes encabezados por la asesinada Rosa Luxemburg y el asesinado Karl Liebknecht. Pero la hominización –la conversión histórica de uno de los parientes de los chimpancés en persona humana- está jalonada por los fracasos que precedieron a los éxitos posteriores y los hicieron posibles. La prueba y el error, ése es el método que bajó de los árboles a nuestros antepasados.
Y cito a ESPARTACO para evocar a quienes en su época fueron antirromanos y antiimperialistas, como hoy hay que ser antiamericano y antiimperialista. Y lo fueron sin confundir la necesaria lucha y el necesario odio contra la oligarquía senatorial romana (élite de la clase ininterrumpidamente dominante durante más de mil años en Roma) con la lucha y el odio a la población de la formación social romana. Distinción igualmente necesaria hoy como indiqué más arriba.
En el año 43 antes de nuestra Era, en tiempos de Julio César cuando la ciudad de Roma tenía 750.000 habitantes, había en Italia cuatro millones y medio de habitantes libres frente a tres millones de esclavos (tenían más fuera de Italia). Y el Estado romano había consolidado y culminado ese caso único, el Modo de Producción Esclavista, iniciado por los griegos. La rebelión de ESPARTACO había fracasado casi treinta años antes (en el 71 A. C.). El Imperio Romano tardaría casi cinco siglos en caer. Cuando lo hizo cayó por la combinación de la culminación de su crisis genético-estructural terminal (el ya imposible reequilibrio de la coyuntura de su contradicción estructural: la de basarse en la producción mercantil mediante esclavos frente a la creciente dificultad de reemplazarlos por la decreciente productividad de las guerras que debían conseguirlos y la bajísima reproducción de esclavos en cautividad) con la concreta coyuntura de su lucha de clases (la lucha de los "bárbaros", que ya estaban DENTRO del Imperio y en sus fronteras, contra la oligarquía senatorial romana).
Cambiando todo lo que hay que cambiar (y es mucho, nadie piense estupideces como la de que la Historia se repite que es una caricatura de la verdad de los ritmos cíclicos y de la evidencia de los ciclos y de los fenómenos de larga duración), conviene entender que el espectacular ataque del 11 de septiembre pasado contra U.S.A. se inscribe en un proceso paralelo al de esa caída:
1º También ahora el Modo de Producción Capitalista se halla ante una crisis genético-estructuralmente determinada que PUEDE ser la terminal: la larga crisis sistémica mundial iniciada en 1967-69 en la que destaca la pavorosa crisis ecológica planetaria (fruto de la culminación de la "segunda contradicción" del Capital, la que le enfrenta con la Naturaleza) pero que incluye también la ya mayoritaria urbanización del planeta que impide ya tendencialmente la utilización de la hasta ahora intermitentemente exitosa receta capitalista contra la caída de la tasa de ganancia (sobreexplotar periódicamente a ex rurales convertidos en urbanos por emigración a las ciudades bajando salarios) más el incremento mundializado de las aspiraciones de los trabajadores que les hace más proclives a la resistencia a la explotación, más la constante de todas las crisis capitalistas (sobrecapacidad de producción enfrentada a caída de la demanda solvente por el periódico éxito a largo plazo del conjunto de los capitalistas para bajar los salarios reales del conjunto de los trabajadores).
Un solo detalle sobre la crisis ecológica. El 1 de octubre se ha hecho público el Informe de los científicos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de Naciones Unidas. Su conclusión básica: La reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente el dióxido de carbono (CO2), AUNQUE COMENZASE INMEDIATAMENTE, no impediría el cambio climático ni evitaría completamente sus efectos devastadores. Recuérdese que los Estados Unidos, responsables de la cuarta parte de esas emisiones siendo menos de la vigésima parte de la población mundial, se han negado a cumplir el Protocolo de Kioto de las Naciones Unidas que prescribe una ligerísima (e insuficiente) reducción de las emisiones.
Repito: la actual crisis genético-estructuralmente determinada del capitalismo PUEDE ser la terminal. Desde luego parece que el Modo de Producción Capitalista tiene ya insuperables dificultades para hacer lo que hizo con éxito en otras de sus crisis genético-estructurales: conseguir un reequilibrio y reanudar la marcha del sistema a partir de y sobre una nueva ordenación de los mismos elementos.
Invito encarecidamente a quien disponga de algunos minutos para que interrumpa ahora la lectura de este análisis y navegue al texto del miembro de la RED VASCA ROJA Iñaki Gil de San Vicente titulado TEORÍA MARXISTA DE LA CRISIS, y su lectura, y la del capítulo entero SOBRE EL FUTURO del que es parte proveerán a quien la haga de sólidas herramientas conceptuales hoy imprescindibles.
En cualquier caso lo que es no ya posible sino seguro es que estamos en medio de una de las siempre caóticas y turbulentas transiciones de una hegemonía en la economía-mundo capitalista a otra. De la hegemonía yanqui, que sucedió en 1945 a la británica que ya estaba obsoleta en 1914 y que -a su vez- está ya obsoleta, a una desconocida, que insisto en pensar que puede no aparecer. Y, como siempre sucede en esas caóticas transiciones, ésta implica una desintegración generalizada de la seguridad. Por un lado desintegración de la seguridad personal. Lo que sucede es que el sistema deviene incapaz de garantizar normalmente la seguridad de las personas. Por otro lado desintegración de la seguridad de los órganos del poder en cada vez más zonas. Aparecen cada vez más zonas geográficas en las que el poder y la seguridad de los órganos del Imperio de turno no puede garantizarse más que con su presencia física militar y aún así sólo en el terreno que sus tropas pisan. Ambas inseguridades naturalmente se relacionan y se interactúan y finalmente se extienden y llegan al mismo corazón del Imperio de turno.
Por supuesto esa desintegración es aún mayor si la transición no es de una hegemonía a otra sino de un Modo de Producción a otro. Recuérdese que fue el brutal incremento de la inseguridad personal a la caída del Imperio Romano uno de los factores clave para buscar en la Europa Occidental el históricamente inestable "refugio" del Modo de Producción Feudal.
El hecho es que si el resto del mundo vivía ya hace tiempo esa desintegración de la seguridad personal, los yanquis la han experimentado en carne propia el 11 de septiembre. Como un episodio más, aunque muy espectacular y con el plus de suceder en el territorio continental de los Estados Unidos, de las luchas que son a la vez los estertores de un sistema mundial que desaparece y los dolores del parto del que le sucederá y cuyo signo aún es impredecible (puede ser aún mucho peor que el Modo de Producción Capitalista –un fascismo planetario p.e.- o quizá, si hay suerte y somos hábiles, mucho mejor). (Ver detalles aquí).
2º También ahora (como sucedió en la caída del Imperio Romano) esa crisis genético-estructuralmente determinada se combina con la concreta coyuntura de la lucha de clases mundial. La frustración, la desesperación, la creciente miserabilización de cientos de millones de musulmanes que ahora se encarna en la versión radicalizada del Islam que es el movimiento wahhabí (con tres siglos de maduración) es uno de los motores de esa lucha de clases mundial.
Dicho sea entre paréntesis: Recomiendo navegar a http://www.moraira.org/islam.htm para una mínima referencia sobre el Islam y, para el movimiento wahhabi a http://mb-soft.com/believe/tso/wahhabis.htm y http://www.webislam.com/01_01/Articulos%2001_01/Tradicional_radical.htm.
La conveniencia de tener al menos una cierta idea de qué es el Islam parece de sentido común en la actual crisis. Pero el cretino ignorante que es Bush, que pretende alinear con él a los Estados musulmanes gobernados por las camarillas de tiranos dinásticos o dictadores militares que le ayudan a saquear las riquezas materiales de sus territorios, cometió la imbecilidad de hacer muy difícil ese alineamiento al hablar -en los primeros días posteriores al 11S- de desencadenar UNA CRUZADA (término que revive en los musulmanes la memoria de profundos e históricos agravios y brutales agresiones de la "Cristiandad"). Sus torpes burócratas cometieron luego la siguiente pifia: denominar "JUSTICIA INFINITA" a la operación bélica proyectada ignorando que esa expresión era una blasfemia para todo musulmán (sólo Alá puede ejercer justicia infinita). Más les valdría preocuparse por entender el Islam. Por preguntarse si y cómo puede el Islam asumir el papel mundial de esperanza y camino para los desheredados del planeta. Insisto en la evidencia de que el Islam es también una religión y como tal una máquina de alienación. Pero hay que contemplar la posibilidad de que hoy sea un catalizador de los factores subjetivos, tan decisivos en coyunturas de crisis.
Por cierto que el portavoz de BATASUNA, Arnaldo Otegi, acertó al decir el día 22 que BATASUNA llamaba a la izquierda de todo el mundo a rechazar la guerra proclamada por Bush diciendo que: "Lo que corresponde es reclamar justicia infinita para los pueblos pobres del mundo, justicia social, justicia cultural y respeto a los pueblos del planeta".
El vicesecretario del Departamento de Estado de U.S.A. (Richard L. Armitage y los funcionarios del Consejo de Seguridad Nacional hicieron el viernes 21 justo lo contrario de lo que debían hacer. Impidieron al Voice of America (VOA), un programa internacional de televisión financiado con fondos del Gobierno federal de U.S.A. emitir un reportaje que incluía fragmentos de una entrevista exclusiva con el líder talibán, Mohamed Omar. Habría sido salutífero que los yanquis hubieran visto y oído los cuatro minutos del reportaje en el que Omar decía: "América ha creado el mal que le ha atacado. Y ese mal no desaparecerá si yo muero, si Osama muere y otros mueren. Estados Unidos debería revisar su política y dejar de tratar de imponer su imperio al resto del mundo, especialmente a los países islámicos"
Invito también a quien tenga tiempo para que lea uno de los "guiones-escenario" prospectivos que yo publiqué en 1992 en mi libro 1992-2002 ¿Qué va a pasar?. Resultados del estudio prospectivo del próximo decenio para el mundo y para España, mimeografiado, GRUSO S.L.& JBAN, Madrid, 1992.)
El título de ese "guión-escenario" es YIHAD y IV REICH (tiene una errata importante: Dice 200 millones de musulmanes cuando debía decir 1.200 millones de musulmanes).
En ese "guión-escenario" vencen "Occidente" y el Capital. Hay otro (ESPARTACO VICTORIOSO) en el que pierden.
Para conocer la técnica prospectiva utilizada en la redacción de esos guiones conviene leer aquí y aquí.
Pero la situación de las gentes de la comunidad musulmana mundial es sólo una parte, aunque sea muy significativa, de la situación en la que están otros varios miles de millones de personas crecientemente explotadas, miserabilizadas y agredidas por el bloque de clases dominante yanqui. Que suman un total de no menos de cuatro mil millones en el planeta, dado que otro millar largo de millones de personas forman parte de las clases de apoyo y clases asociadas de ese bloque dominante. También oprimidas y buena parte de ellas explotadas pero que forman parte del bloque social hegemónico en el que disfrutan aunque sea de las migajas –pero muy suculentas y envidiables y envidiadas por los miserabilizados- del festín de la hegemonía yanqui. Por ejemplo los burócratas, ejecutivos, intelectuales y el ejército y los jueces y policías yanquis –clases de apoyo y mantenedoras- pero también la "aristocracia" obrera yanqui, japonesa, alemana, vasca, etc. que constituyen clases asociadas al bloque de clases dominante mundial.
Es esa realidad de los más de cuatro mil millones de oprimidos y miserabilizados la que hace que no sea extraño que se hayan multiplicado en Internet textos como el que me ha facilitado un subscriptor y que reproduzco aquí:
"Un minuto de Silencio...
>Si todavía estás horrorizado por las escenas del martes 11 de Septiembre, aprovecha para hacer UN MINUTO de silencio en homenaje a los casi 10.000 Americanos, la mayoría civiles, muertos cobardemente por terroristas que aún no se sabe quienes son.
>Ya que estás en silencio, guarda otros TRECE MINUTOS en homenaje a los 130.000 civiles iraquíes muertos en 1991 por orden de Bush padre.
>Aprovecha para recordar que en aquella ocasión los americanos también hicieron fiesta, como los palestinos hace unos días...
>...ahora suma VEINTE MINUTOS más por los 200.000 iraníes muertos por los iraquíes con armas y dinero proveídos a Hussein (todavía joven en esa época) por los mismos americanos a fines de los años 70 que más tarde giraron toda su artillería contra ellos...
>....ahora suma otros QUINCE MINUTOS por los rusos y 150.000 afganos muertos en manos del Taliban, también con armas y ordenes de USA, quienes crearon su organización y la entrenaron con la C.I.A.
>Más DIEZ MINUTOS por los 100.000 japoneses muertos directa e indirectamente en Hiroshima y Nagasaki, también por acción directa de la gran Aguila...
>Si lo hiciste, ya estuviste en silencio UNA HORA (UN MINUTO por los todos los americanos y CINCUENTA Y NUEVE por TODAS sus víctimas...)
>Si aún estás perplejo, guarda una hora más de silencio por los muertos en la guerra de Vietnam (la mayoría vietnamitas), la cual no es nada agradable de mencionar para los americanos...
>Ojalá esto cambie, aunque los índices de belicosidad de los americanos indiquen lo contrario.
>¿Alguien recuerda el bombardeo de USA a Bagdag, donde murieron 18 mil personas, no 5 mil como en las torres? ¿Alguien lo vio en la CNN? o en algún canal del mundo? ¿Alguien pidió justicia? ¿o peor aún venganza?
>Roguemos porque los americanos comiencen a entender que ellos también son vulnerables y que las tragedias que ellos provocan son tan bárbaras y cobardes como las de los otros.
>Los MUERTOS de otros pueblos duelen tanto como los de ellos...
He transcrito el texto tal como lo he recibido. Sin corregir los errores (por ejemplo los muertos por las bombas atómicas en Japón parecen estar más cerca de 220.000 que de 100.000) ni concretas expresiones que no comparto ("cobardes", "terroristas", etc.). Lo que me interesa es dar una muestra de un tipo de reacción al ataque del 11S, expresada por Internet pero también por algunos otros medios. En la que se recuerda la intensidad y extensión del salvajismo imperialista yanqui. Yo mismo hice un similar alegato en el análisis extra fechado el mismo 11 de septiembre.
Sucede que se trata de una reacción que infraestima, infravalora y oculta las dimensiones reales de ese salvajismo. Porque se centra SÓLO en las acciones específicas de guerra realizadas con armas convencionales (las bombas atómicas son desde 1945 también convencionales) OLVIDANDO LA GUERRA COTIDIANA, CONTINUA, INFINITAMENTE MÁS LETAL Y BRUTAL QUE EL IMPERIALISMO YANQUI HACE A LA INMENSA MAYORÍA DE LA HUMANIDAD MEDIANTE LA EXPLOTACIÓN CAPITALISTA.
La población yanqui, alienada por su bloque de clases dominante y desinformada por sus medios de comunicación a sueldo de ese bloque ignora que su país ha llevado la muerte a la vigésima parte de la población iraquí y desde luego que esa proporción aplicada a "su" población significaría catorce (14) millones de muertos. Pero todavía más grave es que ignora alegremente las mucho mayores cantidades de muertes que provoca su imperialismo económico. Los yanquis padecen una epidemia de lo que Saul Bellow ha llamado "angelización" consistente en creer a pies juntillas que ellos son los buenos y tienen razón porque ellos son los estadounidenses.
En mi anterior análisis EXTRA fechado el 19 de septiembre ya hablé de:
"La guerra sucia que los Estados Unidos están realizando mediante las armas económicas de sus empresas transnacionales capitalistas y depredadoras. Que son causa de millones de muertes año tras año. Por citar un único dato particularmente doloroso: doce millones de niños menores de cinco años mueren cada año (una media de 32.877 cada día) a causa de enfermedades que se pueden evitar asociadas con la pobreza. Cerca de cuatro millones de niños menores de 5 años mueren cada año en los países más pobres por falta de vacunas que cuestan tan sólo centavos de dólar."
Añado ahora la cita que tantas veces he hecho del Informe Bruntland a la ONU en 1987, publicado en 1988: "hay más gente hoy que pasa hambre en el mundo que la que ha habido en toda la historia de la humanidad y la progresión tiende a aumentar".
Y lo que ya en marzo de 1992 dijo en Barcelona el Director General de la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) de las Naciones Unidas, Edouard Saouma: que el problema del hambre seguirá creciendo mientras no se invierta la tendencia actual. Lo explicó así:
"El problema del hambre no es técnico. Los países ricos se hacen cada vez más ricos a costa de que los pobres lo sean cada vez más. Los ingresos de los países pobres dependen de muy pocos productos que son materias primas. Y desde hace 20 años, los precios de productos como el café, el caucho, el aceite de palma, el hierro, el níquel y el cobre, no dejan de bajar. Los llamados Siete Grandes decidieron en su reunión de Toronto que los precios de las materias primas deberían mantenerse bajos, porque de lo contrario repercutirían negativamente sobre sus índices de inflación. De modo que los países pobres cada vez perciben menos por lo que ellos producen y cada vez pagan más caros los productos que han de importar".
No voy a acumular aquí todos los feroces datos OFICIALES (elaborados y publicados OFICIALMENTE por organismos al servicio del Capital como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la OCDE, la OMC, la ONU, etc.) que reflejan los espantosos frutos de la diaria y continua y bestial agresión del capitalismo realmente existente a los entre cuatro y cinco mil millones de oprimidos, explotados y miserabilizados del planeta. Si recomiendo a quien tenga tiempo que los repase. En nuestra web hay varias referencias detalladas. En:
http://www.basque-red.net/cas/comuni/fmi/541.htm,
http://www.basque-red.net/cas/comuni/frutos/frutos.htm
http://www.basque-red.net/cas/comuni/ecr/ecr2c.htm#dos1.
Dije en el primer análisis extra fechado el mismo 11 de septiembre pasado que los Estado Unidos se lo estaban buscando. Que el que siembra vientos recoge tempestades. Preciso hoy: es el capitalismo el que lleva 500 años sembrando vientos. De forma que hemos llegado a un punto en el que hoy, más que nunca, cualquier persona decente del planeta debe ser anticapitalista, antiamericana y antiimperialista. Entendiendo por antiamericana: enfrentada con el bloque de clases dominante de los Estados Unidos y del planeta. Y aprestarse a convertir la guerra con la que amenaza ese bloque que manda en U.S.A. en guerra civil planetaria. En lucha de clases mundial contra el Capital.
Como ha señalado con acierto el sociólogo Norman Birnbaum (catedrático emérito de la Universidad de Georgetown): "La correcta analogía histórica no es Pearl Harbour, 1941, sino la ofensiva del Tet en 1968". Pearl Harbour preanunció la victoria final de U.S.A. sobre el Japón pero la ofensiva del Tet, en la que el genial general nordvietnamita Vô Nguyên Giap (el que ya había vencido a Francia en la batalla de Dièn Bièn Phú) desencadenó una serie coordinada de ataques contra más de cien objetivos urbanos con devastadores efectos psicológicos, preanunció la derrota de U.S.A. por Vietnam, la primera de su historia.
Uno de los peores errores que pueden cometerse es el de infravalorar e infraestimar al enemigo. La evidente incompetencia de Bush y las torpezas y pifias de los burócratas del Pentágono y de la CIA, tan repetidas en la historia reciente y lejana, no deben hacer olvidar que, aunque ya obsoleta y decadente, la hegemonía estadounidense dura ya casi medio siglo. Y que en ese medio siglo han aumentado exponencialmente lo que ya habían realizado en el medio siglo anterior. Es decir, su captación continua de una grandísima proporción de los mejores cerebros surgidos en todo el planeta y el cultivo de la cosecha propia mediante sus Universidades de élite que figuran entre las mejores del planeta. Sus "tanques de pensamiento" (el de la RAND CO. es un ejemplo emblemático) han gozado durante mucho tiempo de financiación generosísima y legiones de expertos en infinidad de temas han sido convertidos por el bloque de clases dominante yanqui en miembros de sus clases de apoyo y clases mantenedoras. E incluso no pocos han sido cooptados para incorporarse al bloque dominante.
Por otra parte su acumulación de información y documentación es imbatible (siempre lo ha sido la de la potencia hegemónica en la economía-mundo capitalista), como lo es su capacidad de tratamiento de esa información. Es cierto que están lastrados por su adscripción al fetichismo de la mercancía y por la automutilación intelectual que supone su rechazo al marxismo. Pero es un hecho que algunos de sus equipos son capaces de usar el "nefando" materialismo histórico para analizar e interpretar la realidad.
Mucho cuidado pues con infravalorar al bloque de clases dominante yanqui. Peter Gowan, en su obra que ya he citado en estos análisis EXTRA (La apuesta por la globalización, Akal, Madrid, 2000) nos alerta sobre dos importantes cosas:
1ª Que "dado que el proceso de toma de decisiones políticas internacionales, tanto de los poderes ejecutivos de los distintos Estados como de muchas de las organizaciones multilaterales, se halla vetado al escrutinio público, entender las estrategias occidentales NUNCA ES SENCILLO…… es preciso escarbar en los detalles y rastrear bien la "genealogía" de las consecuencias: se trata de trazar la línea que une los resultados reales de esas políticas con las hipótesis originarias sobre los motivos de las mismas"
2ª Que "la acción política de los Estados de las grandes potencias del mundo moderno, aunque a menudo torpe e inepta, cuando se contempla desde una perspectiva histórica a más largo plazo, es sofisticada, abstrusa y compleja en cuanto a su táctica y a sus detalles…… la acción política contemporánea de los Estados pone a su disposición instrumentos políticos que superan al tradicional espíritu coercitivo de la diplomacia e incluye, en su punto neurálgico, una gama de herramientas de acción política para modificar la realidad económica, de gestión de mercados y de gestión de información" (pp. 14 y 15 opus cit.)
Esas dos cosas deben ser tenidas muy en cuenta al afirmar, como voy a hacer yo ahora, que:
He de insistir ahora en la concepción clave de que el fascismo es una forma de Estado de EXCEPCION del Estado capitalista. Que el bloque de clases dominante correspondiente decide adoptar cuando la forma contemporánea "normal" del Estado capitalista (el Estado de Derecho, el Estado "democrático") deviene inservible porque no es capaz de domeñar los instrumentos (partidos, sindicatos, prensa, asociaciones de toda índole) que sus clases dominadas (especialmente la obrera) ha construido y activado para luchar contra la opresión y explotación capitalistas.
Exactamente una coyuntura como la que acabo de describir es en la que ahora se hallan atrapados los Estados Unidos. Como por otra parte ha sido típico en las otras dos transiciones desde hegemonías decadentes (de la holandesa a la inglesa, en los siglos XVII-XVIII, y de la inglesa a la estadounidense, en el siglo XX) la acelerada "financiarización" del proceso de acumulación de capital ha generado una brutal polarización de la riqueza que ha corroído el "conformismo", la "satisfacción" de las clases de apoyo y de las clases asociadas en el bloque social hegemónico y avivado el fuego de los conflictos de clase. Insisto en recomendar la lectura al respecto del trabajo de 1999 de Iñaki Gil de San Vicente titulado Aproximación sintética a la nueva oleada de luchas en el Centro capitalista. Está en la web de la RED VASCA ROJA.
Simultáneamente, como también es típico de esas transiciones, se produce una revuelta creciente de los dominados por la potencia hegemónica decadente en todo el planeta y, a la vez, la presión de la o las potencias que están presentando su candidatura para la futura hegemonía (en este caso China, que se ha reforzado con la absorción de la pujante ciudad-Estado de Hong Kong y el "archipiélago" de sus socios económicos en el Asia del Pacífico y Sudoriental (Japón, Taiwan, Corea del Sur, la ciudad-Estado de Singapur, Malasia, Vietnam y Tailandia).
Repito que en esta coyuntura todo apunta a que la línea política escogida por el bloque de clases dominante yanqui pasa por desencadenar o acelerar un proceso de fascistización y militarización de los propios Estados Unidos que se pretende convertir en planetario.
En las tres semanas transcurridas desde el 11S se han multiplicado los síntomas que abonan esa hipótesis.
Empezaré por uno emblemático. Este mismo año he visto en televisión una película (mala) cuyo nombre ahora no recuerdo pero que es de reciente factura y cuyo asunto era el secuestro de un avión transoceánico de pasajeros por un grupo de terroristas (islámicos, por supuesto) cuyo propósito era precisamente estrellar el avión sobre Washington. Aparte del "natural" final feliz gracias a un par de heroicos yanquis, casi toda la película se pivotaba sobre la angustia del Vicepresidente U.S.A. (el Presidente estaba ausente del país) ante la necesidad de dar la orden a sus dos cazas, colocados ya a la cola del avión, de que derribaran sobre el océano al avión secuestrado. Pues bien, el pasado día 28 supimos que Bush ha dado poderes a dos de sus generales para que, sin necesidad de consultarle, hagan abatir aviones de pasajeros para evitar atentados. Cazas desplegados en 26 bases en U.S.A. despegarán en 10 minutos para interceptar al avión que no obedezca órdenes.
Siendo ese hecho sintomático de la militarización se han acumulado muchos otros. Nos los han contado los corresponsales en Washington. Véase esta cita de uno de ellos: "Aeropuerto cerrado, carreteras y calles bloqueadas, hoteles desalojados, monumentos desiertos, sobrevuelo regular de aviones y helicópteros de combate, controles militares y policiales... este es el nuevo rostro de Washington, la capital federal de Estados Unidos. Un rostro inquietante, dos semanas después de los atentados"
Pero veamos ahora los síntomas de la fascistización. Nuevamente invoco el recuerdo de la hegemonía del cine estadounidense para recordar que serán pocos los habitantes del planeta que no hayan visto no ya una sino una docena o dos de películas yanquis en las que se canta la excelencia de la Primera Enmienda a la Constitución yanqui (ratificada tan temprano como en 1791) constantemente alabada como una de las principales garantías a la libertad de los individuos. Que consagra, entre otros, el derecho a la libre expresión de las ideas y, por tanto, a la libertad de pensamiento. Pues bien el Presidente Bush estableció explícitamente hace unos días una gravísima restricción a esa libertad esencial. Lo hizo al proclamar que: si no coincides conmigo, eres mi enemigo. Colocando en el punto de mira a todos los disidentes, a todos los que no compartan los planteamientos del Gobierno U.S.A.
Más arriba cité el caso de la censura de la entrevista del líder talibán en una televisión federal. Un director de la gran cadena de radio Clear Chanel ha sugerido que no se emitan hasta 150 canciones críticas con el sistema o que de alguna manera pueden herir a quienes las escuchen. La canción Give peace a chance del beatle John Lennon está vetada en las radios. La consideran sediciosa, traidora y antipatriótica.
Bush, dos días después del 11S anunció otra restricción al derecho a la información: "Mi Administración no hará comentarios sobre cómo recopilamos la información de los servicios de inteligencia, si la hemos recopilado y qué dice. Esto es para proteger al pueblo americano", De hecho en los últimos días el Presidente de los Estados Unidos se ha jactado de que tiene pruebas de la autoría por Ben Laden del ataque a las torres, al Pentágono y a Camp David. Pero que son secretas y que no las va a publicar. He visto y oído por TV al lacayuno Ministro de Asuntos Exteriores de España, Piqué, diciendo que él no ha visto esas pruebas pero que se las cree y que, basado en esa fe, el Gobierno de España va a arriesgar la vida de sus súbditos en las acciones militares que Bush guste mandar.
De forma análoga a como Karl Liebknecht salvó el honor socialista siendo el único voto en contra de los créditos de guerra en el Parlamento alemán en diciembre de 1914, rompiendo la disciplina de voto del SPD (luego serían hasta 20 los diputados disidentes) sólo un miembro de la Cámara de Representantes yanqui, Barbara Lee (que representa y no por casualidad a la ciudad negra de Oakland y la ciudad universitaria de Berkeley), tuvo el valor para votar en contra de otorgar poderes extraordinarios al presidente Bush frente a los dóciles 420 a favor.
En el pasado análisis EXTRA ya comenté que el jueves 13 por la noche, el Senado U.S.A. aprobó la Combating Terrorism Act of 2001 que supone un recorte excepcionalmente grave de los derechos y libertades ciudadanas (pinchar teléfonos e Internet, permitir prolongaciones de las detenciones sin cargos, permitir a la policía registros domiciliarios no autorizados por un juez, y –algo los vascos conocemos bien- que la cobertura del delito de terrorismo se extienda hasta el punto de que sea posible condenar a una persona por mera "asociación"', aunque no le sea probada ninguna actividad terrorista concreta, etc., etc.). Esa ley está pendiente de ratificación en la Cámara de Representantes pero, pese a algunas resistencias, hay que temer que se apruebe.
Aún más. Dos siglos después de la creación de su Estado, por fin los yanquis tienen que temer porque ya existe un Ministerio ominoso que antes no conocían y cuyo concepto era desconocido en U.S.A: el Ministerio del Interior. Existía la Secretaría de Interior, que despistaba a los europeos porque en realidad se dedica a supervisar los Parques Nacionales y las tierras en manos del Gobierno. Pero ahora, Tom Ridge, creado nuevo zar antiterrorista, ejercerá amplísimos y concentrados nuevos poderes de control de la población en la recién creada Oficina de Seguridad Nacional.
Además de esta fascistización dirigida por el Gobierno Federal de U.S.A. hay que reseñar la desencadenada por los diversos Estados. Por ejemplo el gobernador de Dakota del Sur, W. Janklow, no tenía empacho en decir el día 27 que "en estados de guerra como el actual" la Guardia Nacional tiene derecho a disparar sin pedir muchas explicaciones. Y el Parlamento del Estado de Nueva York aprobó a toda prisa su propia ley antiterrorista que establece la pena de muerte para estas acciones. Protestó la Asociación de Libertades Civiles (ACLU) porque esta ley amplía la definición de terrorismo para incluir a actividades que traten de modificar la forma de gobierno. "La ley puede ser usada de forma inconstitucional para mermar la libertad de expresión", dijo Donna Lieberman, directora de la ACLU en Nueva York
Ahora bien, es preciso comprender que esta fascistización y militarización de los Estados Unidos, evidentemente encaminada a aplastar el creciente descontento de los marginados y sobre-explotados dentro de sus propias fronteras, se pretende extender a todo el planeta.
El voto heroico de Barbara Lee se produjo contra la autorización casi unánime al Presidente de los Estados Unidos para que declarase el estado de excepción a escala mundial. Porque eso es lo que ha hecho George W. Bush con su discurso del 20 de septiembre ante el Congreso y con sus declaraciones posteriores. Ha quebrado el Derecho y la legalidad jurídica, financiera, militar e informativa entre los Estados del planeta.
Lúcido como siempre, Fidel Castro lo denunció el día 22 diciendo: "El jueves, ante el Congreso de Estados Unidos, se diseñó la idea de una dictadura militar mundial bajo la égida exclusiva de la fuerza, sin leyes ni instituciones internacionales de ninguna índole. La Organización de las Naciones Unidas, absolutamente desconocida en la actual crisis, no tendría autoridad ni prerrogativa alguna: habría un solo jefe, un solo juez, una sola ley. Todos hemos recibido la orden de aliarnos con el gobierno de Estados Unidos o con el terrorismo"
En efecto, el Presidente Bush ha dado UN GOLPE DE ESTADO MUNDIAL estableciendo un orden fascista mundial. Se ha atribuido explícitamente el derecho de utilizar cualquier arma de guerra (incluidas las prohibidas por tratados internacionales que tienen firmados los U.S.A.: nucleares, bacteriológicas, químicas), de atacar a los Estados o países que crea conveniente, de intervenir en los sistemas financieros y en sus operaciones, de mentir o adulterar las informaciones, de realizar "operaciones encubiertas" (asesinatos, sabotajes, desestabilizaciones económicas o políticas y otras medidas de guerra sucia donde le pete) y de declarar como proscritos a los Estados o Regímenes que no se cuadren y no se alineen tras él. Ha dicho Bush: "cualquier nación, en donde sea, tiene ahora que tomar una decisión: o están con nosotros o están con el terrorismo".
Repito: esa afirmación, hecha blandiendo la amenaza del arsenal militar más poderoso y sofisticado del mundo, es un GOLPE DE ESTADO MUNDIAL. Una derogación por la fuerza de la legalidad internacional. Responde a este principio brutal: el que tiene las armas suficientes puede hacer lo que quiera.
Pese a la brutal potencia de las armas de que disponen los Estados Unidos hay que darse cuenta de que todas estas barbaridades no son una muestra de fuerza sino de debilidad. Son medidas desesperadas para intentar cambiar la marea de la Historia. Van a hacer mucho daño y causar mucho sufrimiento. Pero no tienen garantizada ni muchísimo menos la victoria.
Un excelente dato que corrobora lo acertado de mi insistencia en no confundir a la población de la formación social yanqui con su bloque de clases dominante se ha producido la última semana: diez mil manifestantes en Washington el día 29 gritando "la guerra no es la respuesta" convocados por la coalición ANSWER, embrión de un nuevo movimiento pacifista en el que se dan la mano los grupos antiglobalización y los herederos del espíritu antiVietnam.. Y a lo largo de toda la semana hubo más de ciento cincuenta manifestaciones a favor de la paz en otros tantos campus universitarios. La Universidad californiana de Berkeley ha sido fiel a su historia y ha vuelto a ser el epicentro de la resistencia juvenil con la recién creada Stop the War Coalition.
Justo de la Cueva
Postdata: Tengo el gozo de recomendar la visita a una nueva página web creada por un miembro de la RED VASCA ROJA. Dedicada a la heroica lucha del Ejército Rojo contra el fascismo y el capitalismo durante la II Guerra Mundial. Además de la abundante documentación ya publicada en esa web, se está colocando allí por entregas semanales un precioso libro de Alexéi Fiódorov: El Comité Regional actúa. Que es una fascinante (y muy instructiva y muy oportuna) crónica de la organización y realización de la lucha guerrillera clandestina soviética en la zona ocupada por el ejército nazi. La web se titula 1941-1945 Del desastre a la victoria. Y su URL es http://www.geocities.com/gogoz666/
![]() |